viernes, 23 de agosto de 2013
jueves, 22 de agosto de 2013
EL ESTADO
EL ESTADO
Estado peruano
1.1. Concepto.
El Estado es la nación jurídica y políticamente organizada sobre un determinado territorio, el cual generalmente es propio.
El Perú nace como Estado independiente en 1821 y aprueba su primera Constitución Política en 1823. Se conforma sobre un pueblo plural en raza y cultura que, si bien le otorga una riqueza inusual, también le fija ciertos límites como producto de diferencias y desintegración.
El Estado es uno e indivisible, aunque haya regiones o provincias.
1.2. PRINCIPIOS DEL ESTADO PERUANO
b. Unidad: Ya que es único e indivisible, según el art.43.
c. Independencia y Soberanía: Por ser autónomo, no depende de otros países. Tiene dominio y ejerce autoridad suprema sobre su jurisdicción.
d. Social: Orientado por los valores de solidaridad y fraternidad. En el Perú Antiguo tenemos la MINKA "Todos para uno y uno para todos". Y el AYNI "Hoy por ti mañana por ti".
1.3. ELEMENTOS DEL ESTADO PERUANO
a. La Nación: Es la población o grupo de personas que residen dentro de un espacio geográfico determinado. Este grupo posee ciertos vínculos que los mantienen unidos como por ejemplo: costumbres, su unidad idiomática, su fe religiosa, su pasado, sus anhelos e ideales comunes.
b. El Territorio: Es el espacio geográfico donde reside este grupo de personas. Nuestra C.P.P señala que el territorio del Estado es inalienable e inviolable. Comprende el suelo, el subsuelo, el dominio marítimo y el espacio aéreo que lo cubre.
El territorio de la República se divide en regiones, departamentos, provincias y distritos, en cuyas circunscripciones se ejerce el gobierno unitario de manera descentralizada y desconcentrada.
c. La Organización Jurídica u ordenamiento jurídico: Se establece mediante una serie de leyes, instituciones, etc. Que dan continuidad al aparato del Estado.
d. Soberanía: Es la potestad que tiene el Estado de hacer que dentro de su territorio impere sus leyes y las decisiones de su gobierno. Es necesario recordar que la soberanía es entendida en el plano jurídico, político y económico.
Cabe señalar que algunos tratadistas señalan que los elementos esenciales del Estado son: El Territorio o suelo, la nación o pueblo y la Leyes.
1.4. DEBERES DEL ESTADO PERUANO
Nuestra C.P.P en su art. 44º señala que son deberes primordiales del Estado:
- 1. Defender la soberanía Nacional.
- 2. Garantizar la plena vigencia de los Derechos Humanos.
- 3. Proteger a la población de las amenazas contra su seguridad.
- 4. Promover el bienestar general que se fundamenta en la justicia y en el desarrollo integral y equilibrado de la Nación.
- 5. Establecer y ejecutar la política de fronteras y promover la integración, particularmente latinoamericana, así como el desarrollo y la cohesión de las zonas fronterizas, en concordancia con la política exterior.
1.5. ESTRUCTURA DEL ESTADO
El Estado peruano se organiza según el Principio de "Separación de Poderes".
- A. PODER EJECUTIVO:
Es el órgano encargado de dirigir y ejecutar la marcha política del país. Es decir de hacer cumplir las leyes y ejecutarlas. Tiene a su cargo la administración pública y el mantenimiento del orden.
Esta conformado por dos niveles internos que son: El Presidente de la República y el Consejo de Ministros.
1. El Presidente de la República: Es el Jefe del Estado y personifica a la Nación. El juramento de ley y la asunción del cargo se realiza ante el Congreso el 28 de julio del año en que se realiza la elección.
miércoles, 21 de agosto de 2013
la gran ruta inca QHAPAC ÑAN
CAPAC ÑAN EL GRAN CAMINO INCA
El Qhapaq Ñan fue el Camino Principal Andino en tiempo de los Incas, quienes supieron integrar y desarrollar en torno a él el sistema vial de los Andes, aprovechando las redes construidas por culturas anteriores o paralelas. La acción concertada de Perú, Bolivia, Ecuador, Chile, Argentina y Colombia aspira a que el Camino sea inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco. Estos países, con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo, han iniciado el diseño del proyecto integral Qhapaq Ñan, a fin de preservar sus excepcionales valores culturales y naturales, favorecer a las poblaciones cuyos ancestros lo hicieron posible y permitir que pueda seguir siendo transitado y valorado por caminantes de otras partes del mundo. Las imágenes y textos que aquí se presentan forman parte de una exposición itinerante organizada por el Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú
Cuando los españoles llegaron al Perú en 1532, ingresaron a un país de abismales contrastes geográficos al que cruzaba una compleja red de comunicaciones. La red permitía trasladarse de un lado a otro por caminos bien trazados y servidos; los pueblos de la sierra recibían con prontitud los productos del mar y llegaban a los valles costeros finas maderas y plumas de la Amazonía. El camino hacía posible que los Incas administraran desde el Cusco territorios ubicados a miles de kilómetros. Por él enviaban chasquis o mensajeros a los confines de su Imperio; recibían los beneficios del tributo o el trabajo itinerante y desplazaban a sus ejércitos. Los propios conquistadores españoles marcharon de Cajamarca al Cusco en pocos días, premiados por la hospitalidad, alimentación y abrigo que ofrecía el camino.
Tres siglos después, a inicios del período republicano, la Revolución Industrial modificó la comunicación, dando inició a un lento abandono de los caminos peatonales. Al articularse las nuevas tecnologías de transporte con una opción exportadora, las estrategias de comunicación se trasladaron hacia los puertos de la costa. Esta opción desplazó a la milenaria red que unió y potenció el Imperio de los Incas o Tawantinsuyu en el siglo XV.
La red tenía como eje la cordillera de los Andes. La solución peatonal respondía al medio y la tecnología de la época; el camino debía facilitar el tránsito de personas, séquitos y caravanas, muchas veces acompañados por recuas de llamas. La cordillera era recorrida longitudinalmente, salvando las pendientes con escalinatas, las quebradas con puentes, y habilitando pasos o túneles donde fuera necesario. El Qhapaq Ñan era el camino principal, del que se desprendía una serie de caminos laterales que vinculaban el eje longitudinal con los pueblos asentados en las cimas, laderas y quebradas de la cordillera. Desde todos los puntos era posible llegar a una red que era radial o lineal según los territorios.
El sistema tenía trazos bien delimitados y señalizados. A la vera de los caminos había estaciones o tambos, donde los caminantes podían alimentarse y reponer energías, además de almacenes o qollqas, con excedentes para demandas no previstas. Los tramos enlosados, muchos de ellos protegidos por murallas, así como la anchura fijada con bordes claramente visibles, convierte la vía en un increíble espectáculo de armonía y seguridad. De los más de 7000 kms. de largo que tiene la cordillera de los Andes, unos 5000 fueron cubiertos por el Qhapaq Ñan. En ellos se registra la más notable variedad de paisajes del planeta, desde la gelidez de los nevados, hasta las quebradas con bosques húmedos o secos, pasando por sabanas, valles templados y arenales de todos los colores, que el trajinante puede ver en una sola jornada.
Desde luego, la red no fue creada de la noche a la mañana. Entre 1000 y 500 años antes del Tawantinsuuo, –durante la época Wari- se había instalado una red que nacía en Ayacucho y se dirigía por el sur hasta cerca del lago Titicaca y, por el norte, hasta las proximidades de Chachapoyas y Piura. El Tawantinsuyu rebasó estos límites: por el norte llevó el Qhapaq Ñan hasta los Pastos, en la región sureña de Colombia; y por el sur hasta cerca de la actual ciudad de Concepción, en Chile, y a la tierra de los Huarpes en la Argentina.
El Qhapaq Ñan conectaba a millones de habitantes de diversas culturas. El camino partía del Cusco en cuatro direcciones: al norte –Chinchaysuyu– ocupado por quechuas y yungas; al sur –Qollasuyu–ocupado por quechuas y arus; al oeste –Contisuyu– ocupado por pukinas y aymaras y, al este –Antisuyu– ocupado por los chunchos. Tierras fértiles del norte, áridas del sur, desérticas del oeste, selváticas del este. La red suma, en total, unos 40 000 km., de los cuales más de 23 000 han sido registrados por los arqueólogos. En términos de patrimonio es el mayor monumento que se conoce en el Continente. Para las miles de comunidades que viven a su vera, el Qhapaq Ñan es una ruta colapsada pero saturada de promesas de retorno.(Luis Guillermo Lumbreras).
Tres siglos después, a inicios del período republicano, la Revolución Industrial modificó la comunicación, dando inició a un lento abandono de los caminos peatonales. Al articularse las nuevas tecnologías de transporte con una opción exportadora, las estrategias de comunicación se trasladaron hacia los puertos de la costa. Esta opción desplazó a la milenaria red que unió y potenció el Imperio de los Incas o Tawantinsuyu en el siglo XV.
La red tenía como eje la cordillera de los Andes. La solución peatonal respondía al medio y la tecnología de la época; el camino debía facilitar el tránsito de personas, séquitos y caravanas, muchas veces acompañados por recuas de llamas. La cordillera era recorrida longitudinalmente, salvando las pendientes con escalinatas, las quebradas con puentes, y habilitando pasos o túneles donde fuera necesario. El Qhapaq Ñan era el camino principal, del que se desprendía una serie de caminos laterales que vinculaban el eje longitudinal con los pueblos asentados en las cimas, laderas y quebradas de la cordillera. Desde todos los puntos era posible llegar a una red que era radial o lineal según los territorios.
El sistema tenía trazos bien delimitados y señalizados. A la vera de los caminos había estaciones o tambos, donde los caminantes podían alimentarse y reponer energías, además de almacenes o qollqas, con excedentes para demandas no previstas. Los tramos enlosados, muchos de ellos protegidos por murallas, así como la anchura fijada con bordes claramente visibles, convierte la vía en un increíble espectáculo de armonía y seguridad. De los más de 7000 kms. de largo que tiene la cordillera de los Andes, unos 5000 fueron cubiertos por el Qhapaq Ñan. En ellos se registra la más notable variedad de paisajes del planeta, desde la gelidez de los nevados, hasta las quebradas con bosques húmedos o secos, pasando por sabanas, valles templados y arenales de todos los colores, que el trajinante puede ver en una sola jornada.
Desde luego, la red no fue creada de la noche a la mañana. Entre 1000 y 500 años antes del Tawantinsuuo, –durante la época Wari- se había instalado una red que nacía en Ayacucho y se dirigía por el sur hasta cerca del lago Titicaca y, por el norte, hasta las proximidades de Chachapoyas y Piura. El Tawantinsuyu rebasó estos límites: por el norte llevó el Qhapaq Ñan hasta los Pastos, en la región sureña de Colombia; y por el sur hasta cerca de la actual ciudad de Concepción, en Chile, y a la tierra de los Huarpes en la Argentina.
El Qhapaq Ñan conectaba a millones de habitantes de diversas culturas. El camino partía del Cusco en cuatro direcciones: al norte –Chinchaysuyu– ocupado por quechuas y yungas; al sur –Qollasuyu–ocupado por quechuas y arus; al oeste –Contisuyu– ocupado por pukinas y aymaras y, al este –Antisuyu– ocupado por los chunchos. Tierras fértiles del norte, áridas del sur, desérticas del oeste, selváticas del este. La red suma, en total, unos 40 000 km., de los cuales más de 23 000 han sido registrados por los arqueólogos. En términos de patrimonio es el mayor monumento que se conoce en el Continente. Para las miles de comunidades que viven a su vera, el Qhapaq Ñan es una ruta colapsada pero saturada de promesas de retorno.(Luis Guillermo Lumbreras).
El camino visto por el cronista Pedro Cieza de León
Una de las cosas de que yo más me admire contemplando y notando las cosas deste reyno fue pensar cómo y de qué manera se pudieron hazer caminos tan grandes y sobervios como por él vemos y qué fuerças de hombres bastaron a lo poder hazer y con qué herramientas y estrumento pudieron allanar los montes y quebrantar las peñas para hazerlos tan anchos y buenos como están; porque me pareçe que si el Enperador quisiese mandar hazer otro camino real como el que va del Quito al Cuzco sale del Cuzco para yr a Chile, çiertamente creo con todo su poder para ello no fuese poderoso ni fuerças de hombres lo pudieran hazer, si no fuese con la horden tan grande que para ello los Yngas mandaron que oviese, porque si fuera camino de çinquenta leguas o de çiento o de dozientas es de creer que aunque la tierra fuera más áspera no se tuviera en mucho con buena diligençia hazerlo; mas éstos eran tan largos que avía alguno que tenía más de mill y çien leguas, todo echado por sierras tan agras y espantosas que por algunas pates mirando abaxo se quita la vista y algunas destas sierras derechas y llenas de pedreras, tanto que era menester cabar por las laderas en peña viva para hazer el camino ancho y llano: todo lo cual hazían con fuego y con sus picos. Por otros lugares avía suvidas tan altas y ásperas que hazían desde lo baxo escalones / para poder subir por ellos a lo más alto, haziendo entre medias dellos algunos descanços anchos para el reposo de la jente. En otros lugares avía montones de nieve que era más de temer y esto no en un lugar sino en muchas partes, y no así como quera, sino que no va ponderado ni encareçido como ello es ni como lo vemos; y por estas nieves y por donde avía montañas de árboles y çespedes lo hacían llano y enpedrado
Una geografía natural
“Una combinación de factores ambientales, económicos y simbólicos convirtió la construcción de caminos en los Andes, incluso mucho antes del surgimiento de los incas, en una actividad importante. La necesidad de conectar zonas densamente pobladas, separadas por regiones desoladas, fue apenas uno de los factores que motivó su construcción. Otro lo constituyó la necesidad de unir zonas ecológicamente distintas, a través de relaciones económicas complementarias. La ideología Inca asociaba sus caminos con la división conceptual del espacio y la sociedad. Los caminos constituían un medio de concebir y expresar su concepto de una geografía cultural . Los Incas establecían la ubicación de sus súbditos de acuerdo con su posición en un camino dado. El sistema vial era el símbolo de la omnipresencia inca a lo largo de los Andes, y casi todos sus millones de súbditos lo habían visto alguna vez; era el vínculo con la autoridad del Estado, que manejaba la mayor parte de la necesidad vital de mano de obra a través de sus instalaciones en los caminos”martes, 20 de agosto de 2013
lunes, 19 de agosto de 2013
EL CAPAC ÑAN
EL CAPAC ÑAN (Camino Real)
Se denomina red vial incaica o la
gran carretera de piedra, al entramado de caminos que conformaban el
sistema vial del imperio incaico. Se emplean los términos de: Capac Ñan y Qhapaq
Ñan (en quechua: ‘camino real’ o ‘camino del Inca’)
tanto para la totalidad de esa organización de rutas como para el camino
principal (de aproximadamente 5200 km de longitud). Todos estos caminos se
encontraban conectados al Cuzco, la capital del Tahuantinsuyo o Imperio incaico, facilitando su
comunicación con los distintos pueblos anexados en el marco del proceso
expansivo inca; al mismo tiempo, constituían un efectivo medio de integración
político–administrativa, socioeconómica y cultural. Dado que el Capac Ñan
interconectaba localidades tan distantes como Quito, Cuzco yTucumán,
durante el siglo XVI fue empleado por los conquistadores españoles para invadir
Perú, Bolivia, Chile y las pampas cordilleranas argentinas.
El famoso
«Camino del Inca» que une la ciudad deCuzco con el sitio arqueológico de Machu Picchu, es solo una parte mínima y
tangencial de la gigantesca red de caminos incas
Alberto
Regal en sus investigaciones cataloga a los puentes incaicos en base a las
técnicas de elaboración de la siguiente manera: colgantes, flotantes, de
madera, de piedra y oroyas.2
La construcción de puentes
se hacía indispensable debido a la realidad geográfica andina. Los puentes más
comunes fueron los hechos con troncos de árboles y los elaborados con trenzas
de diversas fibras. En el caso de los puentes con troncos se utilizaron solo en
los lugares en donde la geografía se lo permitía, y para esto era necesaria una
base de piedra (dos peñones contrapuestos) que eran labrados para que los
maderos encajen. En tiempos coloniales tempranos,Miguel de
Esteteafirmó que a la salida de Huánuco Pampa existía un puente hecho con gruesos
maderos, en tanto que cerca a Cajamarca existía un puente hecho con bases de
piedra y maderos muy gruesos.2
Los puentes colgantes
fueron los más comunes en la zona andina. Eran construidos con fibras vegetales
que estaban fijadas a unas sólidas bases de piedra a cada lado, estas fibras
eran trenzadas hasta formar cables de 50 o 60 centímetros de diámetro, y
para pasar la cuerda de un lugar a otro se utilizaba otra cuerda más fina hecha
de cáñamo que se denominaba «chahuar». La fibra para los puentes era variable
según la región, podían ser de mimbre, tasca (Escallonia patens), lloque(Kageneckia lanceolata), ichu (Stipa ichu) o chachacomo (Escallonia resinosa); en algunas zonas
se utilizó el denominado «arbusto de Chilca» (Baccharis latifolia). En las zonas en
donde no había arbustos también se utilizó el maguey (Furcraea
andina), fibra que también fue conocida como «pita» o «cabuya».
En algunos casos los puentes tuvieron troncos tendidos para facilitar el
tránsito en la mayor de las veces tenían fibras tejidas o entrelazadas.2
Hay que acotar que la
mayoría de los puentes incaicos fueron quemados durante las guerras civiles entre los
conquistadores españoles y
la sublevación de Manco Inca.
En la Relación francesa de la Conquista(escrito
en 1534) se describe que en las Indias existían poderosos ríos de los cuales
colgaban puentes de gruesas cuerdas y que existían puentes por donde pasaban
los grandes señores y otros donde pasaba el común popular.2
Los ríos también podían ser
cruzados por medio de oroyas (denominadas también tarabitas o huaros,
dependiendo de la región).Bernabé Cobo describe que estas "tarabitas" se hacían
con cuerdas de ichu o lianas tan gruesas como una pierna. Estas cuerdas eran
amarradas a peñas de una orilla a otra y de esta colgaba una canasta, sobre la
que se sentaba una persona y por medio de la soga se jalaba de una orilla hacia
la otra.2
En el caso del río Desaguadero existía un puente flotante hecho por
una hilera de balsas de totora cubierta por diversas plantas
acuáticas secas (entre las cuales también había totora). Según testimonios
recogidos por los cronistas, este puente sobre el Desaguadero fue colocado por
orden del Inca Huayna Cápac,
quien consideraba indecoroso que su ejército cruzara el río en balsas
sábado, 17 de agosto de 2013
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